PROTECCIÓN
CONTRA
DESCARGAS
ATMOSFÉRICAS

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EL PAPEL DE LA MANUTENCIÓN EN LA SEGURIDAD CONTRA DESCARGAS ATMOSFÉRICAS

1 - Introducción


Hemos dedicado nuestro CÓDIGO DE SEGURIDAD CONTRA DESCARGAS ATMOSFÉRICAS a dejar aclaradas las responsabilidades que cargan los diferentes actores de la construcción de un sistema de protección contra descargas atmosféricas. El responsable de la Seguridad de la Empresa es, por definición, quien tendrá el control de la eficiencia del sistema que el Contratista entrega y de su mantenimiento en las condiciones iniciales de proyecto, si es que quiere asumir su función con responsabilidad.

El Código está dedicado a dar algunas indicaciones para que el proyecto responda a su finalidad. La aceptación de la responsabilidad del control a que nos referimos implica la verificación de que este responde al proyecto y de que su manutención cumple con su finalidad. Dedicamos este ensayo a dar un sistema de verificación que puede aplicarse rutinariamente para aceptar la responsabilidad a que nos referimos.

Aunque la aplicación práctica de este rutinado será en sentido inverso al cual lo trataremos, es decir, primero se recibirá el trabajo y luego se mantendrá el sistema en condiciones, el hecho de que lo más práctico será aplicar las mismas rutinas de recepción para verificar el mantenimiento de la eficiencia, transforma a la manutención conceptualmente, desde nuestro punto de vista, en el tema madre y origina el título de nuestro ensayo.

2 - Rutina Nº 1

2.1 - Manutención.


Todo proyecto de coordinación de elementos, indefectiblemente cae dentro de la definición de Sistema que hemos adoptado como “ Conjunto de entes ordenadamente relacionados entre si que contribuyen a una determinada finalidad ”. Sin entrar a analizar esta definición y sus consecuencias queremos destacar que si alguno de sus elementos faltan o se cortan sus interrelaciones, el sistema no cumple o cumple deficientemente las funciones para las cuales fue diseñado. Esto, basado en la teoría de sistemas, nos dice que una protección contra descargas atmosféricas no puede ser construida ni mantenida por etapas.

Un sistema como el que constituye la protección contra descargas atmosféricas es un ser vivo que se degrada y envejece por el uso, sobre todo cuando está en manos de una cantidad de personas, cuyos conceptos difieren entre sí y del de los proyectistas, crece por permanentes adiciones ante requerimientos del servicio, el desarrollo de la técnica etc. y muere cuando sale de operación. Surge así la necesidad de mantenerlo dentro de los patrones de seguridad de diseño bajo las cuales fué aprobado, a través del tiempo. Esta función recibe el nombre de Mantenimiento o Manutención.

Para llenar la función de Mantenimiento hay dos teorías generales: o bien se espera a que aparezcan fallas y se reparan o bien, pasado un determinado tiempo de funcionamiento, sin esperar la producción de las mismas, se revisa todo el sistema en prevención de su posible deterioro. El primer método recibe el nombre de reparación y el segundo de Manutención Preventiva.

Mucho se ha discutido sobre la ventaja económica de uno y otro método, sin mayores resultados, pero hay otras consideraciones, no puramente económicas, que pueden volcar la decisión sobre la Manutención aunque la reparación resulte mas barata.

En nuestro caso el hecho de que cada desperfecto configure un deterioro de la calidad del servicio con incremento del riesgo hace que se adopte, sin más, el método de Manutención Preventiva que regirá el manual de Manutención.

Adoptado el método de Manutención Preventiva quedan dos puntos a definir:

A) Frecuencia de las revisiones.
B) Pruebas a realizar.

Dados los diferentes conceptos que necesariamente aparecen en los grupos humanos, no es conveniente el dejar al libre albedrío de los responsables del trabajo la definición de estos dos parámetros. Surge así una nueva división de esta técnica operativa: Manutención Preventiva y Manutención Preventiva Programada. Para nuestro Manual adoptaremos esta última variante.

Para terminar diremos que estas divisiones son producto de un ordenamiento mental. Por mas completo que sea un programa de Manutención Preventiva, nunca se elimina la posibilidad de que una falla oculta no sea detectada en la revisión de rutina y aparezca inmediatamente después debiendo recurrirse a la Reparación. Lo único que podemos pretender en la mejora del sistema es hacerla mas improbable pero no imposible. Cuando esta circunstancia muestra ser repetitiva, es prudente estudiar alguna prueba que detecte el hecho como mejora de la rutina.

2.2 - Legajo del sistema.

En la tarea de Manutención suele ser muy útil el llevar la historia de las rutinas realizadas. Con esta finalidad aconsejamos diseñar un formulario en que se anoten los datos consignados en esta rutina, que pueden ser las copias de las “check lists” llenas en las verificaciones sucesivas. Estos formularios, firmados por el responsable de la rutina, coleccionados, forman el legajo del sistema. Esta modalidad de llevar estadística de las fallas producidas permite organizar el más moderno sistema conocido por manutención por pronóstico.

2.3 - El sistema a mantener.

Se trata de mantener un sistema de protección contra descargas atmosféricas. En nuestra técnica frankliniana este sistema consta de tres subsistemas: la protección exterior destinada a ser recorrida por la corriente del rayo, la protección interior, destinada a proteger vida y haciendas contra las sobretensiones generadas en la protección exterior al ser recorrida por la corriente del rayo y la protección perimetral destinada a proteger el standard de seguridad logrado por las dos anteriores contra sobretensiones generadas por rayos caídos fuera de la zona protegida y conducidos a ella por conductores que ingresan a la misma. En casi todas las normas esta protección forma parte de la protección interior pero nosotros, por razones de ordenamiento conceptual, preferimos tratarla por separado pero respetando el concepto normativo.

3 - Rutina de mantenimiento del sistema.

3.1 - General.


En sistemas complejos conviene proceder siempre en un orden preestablecido lo que tiene la ventaja de contribuir a evitar los olvidos, ventaja que se refuerza si se organiza la operación sobre la base de “check lists”.

Estas “listas de chequeo” forman la base de un sistema de verificación de juicio anticipado en el cual se divide el control del sistema en tantos subcontroles como sean necesarios para asegurar la operación del mismo. Estos controles parciales se vuelcan sobre una planilla (check list) con casilleros para anotar Si (Funciona) o No (No funciona). Solamente cuando se ha completado la casilla del Si, se está seguro de que el sistema completo funciona correctamente y puede ser aprobado.
Es indispensable que la “check list” sea preparada en escritorio por personal conocedor del sistema a verificar y revisada cuidadosamente antes de darla por terminada para uso del verificador.

“ El sistema es de “juicio anticipado”, vale decir se aprecia la idoneidad del sistema con anticipación lo que da oportunidad de controlar y corregir antes hacer la verificación. Pierde todas sus ventajas si se pretende construir la lista en el momento de realizar dicha verificación ”.

Para el caso de sistemas complejos formados por varios subsistemas lo más conveniente es hacer una lista de chequeo por cada subsistema cuyos resultados se vuelcan en una resumen para todo el sistema.

En la actualidad esta forma de proceder es la única segura de que disponemos para verificar el estado de funcionamiento, de los más simples , como el que estamos analizando, hasta los más complicados como el lanzamiento de una cápsula espacial.

3.2 - Recolección de la información.

3.2.1 - General.


La recolección de información tiene dos aspectos bien definidos que deben considerarse en el orden siguiente: A). Recolección visual, que debe hacerse mediante una visita detallada a toda la planta y B) mediciones y verificaciones de las condiciones necesarias para que el sistema mantenga sus propiedades. Estos aspectos quedaran reflejados en la check list preparada.

3.2.2 - Recolección visual.

En una visita detallada a la planta debe tomarse nota objetiva, sin tratar de sacar conclusiones, de todos los elementos que han variado o bien por agregados, bien por retiros, o bien por deterioro por el uso, desde la última rutina de mantenimiento realizada.

3.2.3 - Mediciones y verificaciones.

En un sistema de protección contra descargas atmosféricas es necesario verificar la continuidad eléctrica de la o las bajadas. El elemento adecuado para esta verificación es la chicharra común usada por los electricistas pero si no se dispone de ella, también puede utilizarse el tester o el telurímetro puenteado como medidor de resistencias. La condición que interesa es la conductividad eléctrica.

Para el caso del dispersor de tierra pueden darse dos casos netos: o bien hay un dispersor por cada bajada, situación en que corresponde medir la resistencia de tierra y registrar los valores para cada dispersor, neto, con la grampa seccionadora desconectada, o bien se ha implementado un sistema de equipotenciacion de base . En este caso debe verificarse primeramente la equipotencialidad de los puntos de referencia desde el Nº 1 al último por cualquiera de los instrumentos mencionados más arriba y medir con telurímetro y registrar el valor de la resistencia de tierra del conjunto. Practicada esta operación que asegura la equipotencialidad de la columna vertebral del sistema, haciendo centro en cada uno de los puntos de referencia, por chicharreo debe verificarse si está unido a, por lo menos, diez puntos de las estructuras metálicas cercanas. Es preferible que estos puntos sean seleccionados al azar a los efectos de que, en lo posible, no coincidan de una rutina a otra.

Con la lista confeccionada en 3.2.2 y 3.2.3 debe realizarse, punto por punto, como trabajo de escritorio, el análisis de las consecuencias que las variaciones observadas con respecto al standard de seguridad logrado hasta la última rutina.

3.2.5 - Recomendaciones.

Como consecuencia de los análisis de 3.2.2 debe recomendarse, punto por punto de los anotados en 3.2.1 las reparaciones o agregados necesarios para recuperar el grado de seguridad anterior o, si es posible, mejorarlo.

3.3 - El informe.

El resumen de la documentación generada en los pasos anteriores constituye un programa de obras de reparación destinadas a reponer el grado de seguridad existente en la planta.

Su ejecución involucra gastos por lo que suele ser decisión gerencial su realización y la oportunidad de realizarlo. Nosotros tenemos algo que agregar, como personas afectadas al tema Seguridad: “ Entendemos que puede ser de decisión gerencial todo aquello que se maneje dentro del campo patrimonial de la Empresa. Todo lo que se refiera a hacer peligrar la vida humana escapa a esta decisión y es de ejecución obligada ”.

4 - Varios.

Quedan dos puntos a definir para completar este Manual. El primero , definir el módulo de manutención que utilizaremos para este sistema particular. Estos módulos se definen en meses y de acuerdo con las características de operación de la planta. Un buen módulo es el de 15 meses para plantas de riesgo normal porque toman rotativamente las estaciones lluviosas y las de sequía que tienen importancia en la mediciones de resistencias de tomas de tierra. No estimamos justificado el fijar módulos menores si no es para alguna zona de excepcional riesgo.

Otro punto a considerar es por quién debe ser realizada esta tarea previa a la reparación. Nosotros nos hemos inclinado siempre por la realización por un proveedor calificado y de confianza. La razón es que la experiencia muestra que el “outsider” vé muchos más detalles que una persona atrapada por el sistema de trabajo (este tema lo desarrollamos en la Cátedra Universitaria en la teoría de la acción humana).

NOTA DE LA EMPRESA: El presente documento ha sido extraído del Master dictado por el Ing. Manuel D. Varela en el Instituto Argentino de Seguridad en el año 1996. El mismo sirvió como base a la parte pertinente de la actual Ley de Higiene y Seguridad en el Trabajo. Las modificaciones, correcciones y omisiones corren por nuestra cuenta y obedecen sólo a fines prácticos.

 

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